Mi historia no es agradable, no es dulce y armoniosa como las historias inventadas. Tiene un sabor a disparate y a confusión, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que ya no quieren seguir engañándose a sí mismos. ~
Jardín Japonés, compraba arroz inflado para las carpas (eran carpas?) y me lo iba comiendo (sabía dulce!), recorriendo ese mundo en miniatura, perfecto, armonioso.