domingo, 27 de febrero de 2011

Mariuana

Nos sentamos enfrentados en el tren. Te miro, me mirás, nos miramos sin que el otro mire. Típica, pienso 'éste se baja en la misma que yo y le hablo'- pero te bajaste antes ¿no?
Mismo tren, misma estación, mismo destino. Nos volvemos a encontrar. Se ve que a vos te gusta andar para atrás, y a mí para adelante. Ventanilla del lado derecho, vos enfrentado, en diagonal. Te miro y te recuerdo, te sonrío y acomodo mi mochila para que la veas, y sonrías. No es que me gustes ni nada, pero seguro que si sonreís sos más lindo.

Ahora sí, encontrarte en mi trabajo, con el sol de lleno, ya no encerrados entre olores fétidos acumulados día a día, entre malhumores y quejas, entre asientos corroídos. Sol de lleno, viento ribereño. Buscando a alguien más, te veo de reojo, te asimilo, me caés como un torrente de memoria, de casualidades cumplidas, de historias superpuestas. Te sonrío, miro para otro lado, y te vuelvo a mirar porque no puedo dejar de sorprenderme, de sonreír al borde de la risa, esta vez es en serio. Cómo una simple sincronización de instantes pueden cambiarte el día (¿la vida?) por completo.

2 comentarios:

  1. ESAaaaa jajaj, qué loco que el blog me comunique con personas, porque por lo general no es muy transitado vio. Pudiste chusmear algunas fotillos norteñas depaso. Me pregunto que clase de propuestas tendrás para hacermeeeeee, y me pregunto también cómo continuará nuestra comuniqueishon. En fiin, ojalá la vuelta a la city te esté tratando bien peola, todavía se pueden disfrutar unos dejos de verano, y eso es muy saludable. Te mando abrazos grandess, nos hablamos pronto :)

    ResponderEliminar
  2. ahora veo que no somos solo los hombres quienes pensamos asi... cuantas veces me he enamorado en medios de transporte

    ResponderEliminar